Algo que echar de menos...

¿Y si de pronto cambian las cosas?

Pongamos que, de pronto, te das cuenta de que todo, al menos algo, ha cambiado…algo tan importante que se hace un todo. Resulta que esto se convierte en un cambio radical… ¿qué hacer?

Te planteas las opciones. Puedes pasar e irte. Puedes adaptarte al “nuevo” estado, a la nueva sensación…a la nueva situación. Valoras intentar cambiarla, volverla a su ser pero, rápidamente caes en la cuenta de que, esto, es prácticamente inviable…

Las carencias te empiezan a afectar. Echas de menos cosas. Muchas cosas. Cada vez más cosas…demasiadas cosas.

Te empiezan a molestar algunas de las consecuencias de dichos cambios. Te haces más intransigente. Comienzas a agobiarte…

Tu afán de supervivencia te hace mirar alrededor e intentar agarrarte a lo que pueda sacarte de ahí. Salvarte de caer en el agujero negro que, seguro, te sumirá en la más absoluta carencia de luz. Pero los agarres brillan por su ausencia…

Estamos ante otra situación nueva…esto no había pasado, nunca habían faltado “agarres”… ¿Qué está pasando?

No quiero pensar que esto sea el fin. Tampoco quiero dramatizar…seguiré esperando…

Comentarios

Juana Trujillo ha dicho que…
La vida es cambio ... no siempre nos gusta ... pero la supervivencia es la adaptación a los cambios.
María Pimientos ha dicho que…
El problema surge cuando nada se puede hacer en cuanto a dichos cambios, por que...no depende de nosotros...aunque nos afecta directamente...