Arrastras tus fantasmas, yo sigo permitiendo a los míos que coman. Tu aroma te precede. Tu aroma y tus brazos, mas solo pasas. Sin embargo vuelves.
“”Picamos la cebolla, a cuadritos pequeños, ajo, picamos de igual
manera los pimientos y los tomates. Ponemos en la sartén un chorreón de AOVE en
el que mareamos cebolla, ajo, pimientos y, por último el tomate. Dejamos hacer hasta
que el aroma nos llegue redondo haciéndonos salivar…”
Vuelves. Te
ofrezco un vino. Hablamos. Me muestras tu sonrisa. Me gusta tu sonrisa.
Me marcho,
sin embargo lo hago pensando en ti.
Vuelves, yo
también lo he hecho. De hecho te esperaba…
Un vino.
Comparto mi cena contigo…y su "Ensalada de tomate de verdad con verdolaga", verdolaga de esa
maceta que lleva todo el verano creciendo al sol y la brisa del mar …de
Aguamarga.
Un cigarro.
La luna hace brillar los restos ferrosos de la arena de la playa. Caminamos. Tu
brazo decide posarse sobre mis hombros. Te supongo preparado, yo lo estoy…
Hacemos el
amor bajo la luna, sus brillos se reflejan en tu piel…en tus ojos.
Eres tremendamente dulce.
Eres
tremendamente sensual.
A la vez
eres canalla…
De pronto se
para el tiempo. Me abrazas… la luna guiña, el mar se calma, la arena brilla en
ascuas… Me muestras tu alma, la puedo tocar, te ofrezco la mía…la lees…la magia
revolotea a nuestro alrededor, esa nube limpia nos envuelve…ella ahora nos hace
el amor a ambos.
Amanece. El
sol emerge triunfal tras la montaña, dominante, potente…y con él lo hacen tus
fantasmas.
Me refugio
de ti. Tus fantasmas me lastiman. Vuelvo a mi playa solitaria, a mi mar
enfadado, a mis estrellas como techo… a
mi luna que ya mengüa, a mi lecho de arena ferrosa. Te lloro.
Esperaba
más, es cierto. No prometiste nada, también lo es. Ojalá el mar ahogara tus
fantasmas, ojalá quisieras desprenderte de ellos…Ojalá…
“En sartén aparte pilpileamos el bacalao. Una vez perfecto lo agregamos al sofrito anterior. Presentamos a ambos, dejamos que se conozcan y damos por finalizado el guiso”
La verdolaga, planta silvestre que ha sido siempre uno de los manjares favoritos de los pájaros, en su tremenda humildad, resulta ser una sorpresa, una joya...algo inesperado. Crece sola en cualquier maceta, en cualquier rincón del huerto; se la suele arrancar y despreciar, considerándola mala yerba. Sin embargo, esta humilde planta, viene cargada de beneficios para los que la sepan apreciar...Omega 3, Vitamina A, Betacarotenos, Antioxidantes, Potasio, Aminoácidos... la lista es larga. Es comestible toda ella, sus pequeñas hojitas verdes son un sutil manjar, sus flores de embriagador amarillo, sus crujientes tallos...
Pequeña, sencilla...inadvertida. Injustamente despreciada...
" Presentamos nuestra cena; fritailla de bacalao y ensalada de tomate de verdad con verdolaga, pan y vino."
Imposible de olvidar.
Comentarios